¿Ya se agendó con nosotros?

7 de noviembre de 2010

OYENDO A LOS TIRAPIEDRA

Notas de Buhardilla

Oyendo a los tirapiedra
Por: Ramiro Bejarano Guzmán

SE ESTÁN EMPEZANDO A OÍR DE NUEvo
las voces de los universitarios, silenciadas por mucho tiempo,
sin que al grueso de la nación le importe discutir lo que están reclamando.

En Bogotá, para no ir muy lejos, la protesta estudiantil de esta semana para muchos se reduce a que unos “muérganos” o “mamertos” pararon el tráfico perturbando la vida de industriales, banqueros, profesionales, amas de casa y, en fin, de las auto proclamadas fuerzas vivas de la sociedad.

En Medellín la enhiesta Universidad de Antioquia estuvo cerrada muchos días, hubo desórdenes y pedreas, sin que nacionalmente tal noticia mereciera un solo comentario. Los estudiantes reclamaban contra la imposición de una tarjeta que para ellos constituía una forma de persecución y control a la actividad política, académica y cultural. Semejante discusión a nadie le importó fuera del campus.

Lo mismo ocurre en el resto del país, porque los reclamos estudiantiles tienen muy pocos dolientes, sobre todo cuando provienen de universidades públicas. Yo mismo confieso que ante las gravísimas denuncias de Petro por la supuesta corrupción en la contratación en Bogotá, y las revelaciones de un testigo que compromete a José Obdulio en extrañas reuniones con las gentes del DAS que ejecutaron la campaña de desprestigio contra la Corte Suprema, dudé entre escribir sobre el drama estudiantil u ocuparme de estos escándalos. Como a lo del Distrito y a las andanzas de José Obdulio les faltan varios capítulos, ya habrá tiempo para ellos.

El alboroto que se ha armado en las universidades públicas, al cual se están sumando importantes sectores de las privadas, tiene que ver con su preocupación legítima por la reducción de aportes estatales a la educación pública. La queja es la de que en el proyecto de ley por medio del cual se pretende decretar el presupuesto nacional para la vigencia del año 2011, los recursos para la educación pública superior, en vez de incrementarse, se reducirían.

Si la cosa es como la pintan los estudiantes, no sólo tienen el derecho sino además la obligación de rebelarse, porque ya va siendo hora de que en el presupuesto nacional se refleje la voluntad política de prestarle atención a la educación superior pública.

Sabido es que los candidatos de todos los partidos pregonan como plato fuerte de sus propuestas a los potenciales electores, la intención de multiplicar la educación estatal. Pero otra historia se presenta apenas llegan al poder. Por lo menos en el anterior gobierno, todo se invirtió en la seguridad democrática, tanto que somos uno de los países que más gastan en equipos y adecuación de la Fuerza Pública, y menos en los programas educativos.

De lo que va corrido del gobierno Santos, todavía es prematuro sostener que la “prosperidad democrática” conservará los cuantiosos gastos militares, con desmedro de la inversión social y los programas educativos. Falta ver si la novel ministra de Educación, María Fernanda Campo, legitima los disparos de las tribunas intolerantes del uribismo, en particular del senador Juan Lozano, a quien por primera vez en muchos años le dio por criticar a los ministros, obviamente más por cuenta ajena que propia.

En todo caso, por ahora los estudiantes tienen razón en estar acuartelados y en protestar como lo están haciendo. ¡Ni un paso atrás, ni siquiera para tomar impulso!

Adenda. Miguel Nule prende el ventilador y su abogado, Jaime Granados Peña, le renuncia al poder. Tan tardío retiro, que se intentó justificar con un comunicado escurridizo y nada convincente del penalista, se produce sólo cuando su cliente lanza explosivas declaraciones de corrupción. Si eso no es oportunismo, entonces ¿qué será?

Columna de opinión del 23 de octubre tomada de ElEspecatador.com

4 de noviembre de 2010

LA ANTIDEMOCRACIA CAMPEA EN LA UNIVERSIDAD


La Universidad de Antioquia aún no se estabiliza


Por Juan Diego Restrepo E. *

Juan Diego Restrepo es periodista y docente universitario.

OPINIÓN
Pero esta vez las autoridades no pueden
excusar sus decisiones en presiones estudiantiles
motivadas por "actores externos".
La expulsión del director de la SIU, Jorge Mario Panesso,
todavía no tiene explicación.


Miércoles 3 Noviembre 2010

La Universidad de Antioquia aún no se estabiliza. Luego de su reapertura el pasado 11 de octubre tras un cierre de 20 días, motivado por el rechazo de un sector estudiantil a la entrada en vigencia de la Tarjeta Integrada Personal (TIP), el sosiego que tanto ha buscado la comunidad universitaria no se logra consolidar. Esta vez no es por cuenta de ‘jíbaros’, vendedores ambulantes, atracadores, “tirapiedras” o grupos insurgentes, sino por decisiones administrativas que alteraron la calma de docentes e investigadores integrados a la Sede de Investigación Universitaria (SIU).

Se trata de la declaratoria de insubsistencia del director científico de la SIU, doctor en ingeniería Jorge Mario Panesso, quien desempeñó ese cargo desde el 18 de agosto de 2007 y por disposiciones internas debería hacerlo hasta el 18 de agosto de 2011. No obstante, fue despedido sin mayores explicaciones a través de la Resolución 31215 del 29 de octubre de 2010, firmada por el rector Alberto Uribe Correa.

Uno de los aspectos que más llama la atención en este nuevo episodio de intranquilidad académica de la Universidad de Antioquia es la manera cómo el doctor Panesso fue separado de su cargo: la resolución rectoral fue remitida a las 6:05 de la tarde del viernes 29 al fax de la administración de la SIU por la secretaria del Secretario General de la Universidad, hora en la que ya habían acabado la jornada laboral.

De la decisión se enteraron los investigadores adscritos a la SIU el pasado domingo 31, cuando el doctor Panesso, ya como ex director, remitió a través del correo electrónico un mensaje citándolos a una reunión extraordinaria el martes 2 de noviembre a las 2 de la tarde. El motivo no era otro que congregar a los científicos para despedirse: “Desde la temprana infancia en mi hogar aprendí elementales normas de urbanidad las cuales he observado toda la vida y las cuales incluyen entre otras, saludar, despedirse y dar las gracias”.

La comunicación tomó por sorpresa a más de un científico, quienes expresaron su inquietud porque no fueron consultados sobre un asunto que también les competía a ellos. Una de las investigadoras le remitió un mensaje vía electrónica al Vicerrector Académico, de quien depende directamente el cargo de Director Científico de la SIU, señalando que “habría sido democrático hacer una consulta a los investigadores, pues realmente es importante para nosotros residiendo en este edificio y trabajando por una filosofía de emprendimiento, innovación, internacionalización… poder participar y ayudar a resolver las dificultades. El doctor Panesso ha hecho una buena labor y resulta sorpresiva esta decisión, y extraño que nosotros estemos salidos de contexto”.

Durante los días de cierre y en busca de alternativas para abrir la ciudadela bajo condiciones claras, la Rectoría hizo una consulta por Internet entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre pasados a toda la comunidad universitaria. En esa ocasión se plantearon cuatro preguntas y justamente la cuarta decía así: “¿Está usted de acuerdo y se compromete con el respeto por los principios de libertad de expresión, de cátedra, de investigación, de enseñanza y de aprendizaje, rechazando todas las formas que impliquen su trasgresión?”. Del total de las personas que respondieron la consulta, 33.982 personas, es decir, el 99,2% respondieron que sí. No obstante, la manera como fue despedido el doctor Panesso estaría evidenciando que las mismas directivas del Alma Mater rompieron ese compromiso.

Lo alcanzado por el doctor Panesso durante su periodo de gestión es incuestionable. Para destacar, el conjunto de alianzas realizadas con diversas organizaciones académicas y empresariales colombianas y extranjeras. Entre ellas la obtención para la SIU de la sede del Centro Nacional de Secuenciación Genómica, a través de un convenio celebrado entre Colciencias, Productos Roche S.A y la Universidad de Antioquia. Se trata de un proyecto único en su género en Colombia que, según científicos con los que hablé al respecto, proyectará trabajos en las áreas de la Secuenciación Genómica, la Bioinformática y la Biología Computacional en nuestro país, todas apoyadas con tecnologías de punta de gran potencial hacia el futuro. De hecho, ya hay logros concretos. Hace poco un grupo de investigadores de la SIU adscritos a este proyecto logró secuenciar los dos primeros genomas de seres vivientes de Colombia, la Mycobateria Tuberculosis de gran importancia para el estudio de dicha enfermedad, y una Cianobacteria propia existente en formaciones lacustres de los páramos colombianos.

Y es que la SIU es un centro de conocimiento esencial para la universidad y el país. Las cifras del año 2010 así lo demuestran: 36 grupos de investigación; 759 investigadores, entre docentes, investigadores asociados y estudiantes investigadores; 205 proyectos administrados durante el año; y un presupuesto de proyectos cercano a los 58 mil millones de pesos. Este solo indicador muestra lo que podrían estar disputándose los grupos de poder enquistados en el Alma Mater que, de manera soterrada, evitan que la institución marche por los caminos de la excelencia.

En su carta de despedida Panesso dejó en evidencia las diferencias que tenía con el gobierno universitario: “los logros obtenidos de la SIU no han sido acompañados lamentablemente de manera consecuente y sistemática con el apoyo decidido político, financiero e institucional de las Directivas de la Universidad en los últimos tiempos”. Pese a ello consignó una visión positiva sobre el futuro del Alma Mater: “soy optimista al imaginar que los períodos de crisis y oscurantismo por los cuales deben atravesar necesariamente las instituciones para lograr su madurez y desarrollo, serán los precursores de los períodos de brillo y prosperidad que aquellas mismas instituciones merecen, con la ayuda de la providencia acompañada de los espíritus generosos y de las mentes inteligentes que aún logren sobrevivir en ellas”.

No hay pues tranquilidad y sosiego en la Universidad de Antioquia. Lo paradójico de ello es que las autoridades universitarias no podrán esta vez excusar sus decisiones en presiones estudiantiles motivadas por “actores externos”. Hoy enfrentan una crisis entre sus pares, la que sin duda afectará la consolidación de un mejor ambiente académico y laboral.


* Juan Diego Restrepo es Periodista y docente universitario
Columna de opinión del 3 de noviembre tomado de: Semana.com

31 de octubre de 2010

ACTA ASAMBLEA GENERAL DE ESTUDIANTES 28 DE OCTUBRE 2010

Acta Asamblea General de Estudiantes 28 de Octubre 2010


La Asamblea General de Estudiantes, reunida en el Teatro Popular Comandante Camilo Torres, decidió:


  1. Respaldo incondicional a los estudiantes que son vendedores de productos LEGALES dentro de la universidad.
  2. Rechazo a todo proceso disciplinario que se abra a los estudiantes que por medio de sus ventas legales financian sus estudios.
  3. Apoyar e impulsar la Asociación de Estudiantes Vendedores de la Universidad de Antioquia, que este legalmente constituida; en la medida en que esta permitirá velar y salvaguardar los derechos que tenemos como miembros de la comunidad estudiantil y ciudadanos(as) colombianos(as).
  4. Brindar acompañamiento por parte de la Asamblea de Estudiantes a las posibles negociaciones con la administración, para aportar con argumentos y propuestas para que no hayan abusos por parte de la misma.
  5. Invitar al día de la solidaridad estudiantil el jueves 4 de noviembre de 2010, donde se convoque a toda la comunidad estudiantil a traer productos y servicios para la venta, el trueque, el intercambio, etc. Además se hará una olla comunitaria.
  6. Solidarizarnos con la compañera de derecho a quien le abrieron proceso disciplinario por motivo de la venta informal, de carácter legal.
  7. Unirnos a la Mesa de la Universidad de Antioquia, a la cual nos llaman los profesores desde la Asociación


Por ultimo la Asamblea General de Estudiantes de la Universidad de Antioquia se decide declara en DESOBEDIENCIA CIVIL frente a las medidas represivas tomadas por la administración en contra de todos los(as) compañeros(as) que ejercen la venta de productos legales en los interiores del Alma Mater. Y extiende un apoyo a todas las luchas de los sectores sociales que estén generando alternativas de País.

“…los Gobernantes no se dirigen al país, se lo Digieren…”

Jaime Garzón


26 de octubre de 2010

ASAMBLEA GENERAL DE ESTUDIANTES
UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

JUEVES 28 DE OCTUBRE DE 2010

10:00AM

Temas:

1. INFORMES.

2. Rendición de cuentas sobre la comisión elegida para la reforma a la elección de decanos de Facultad y directores de Escuela o Instituto.

3. Situación actual de la Universidad (Derechos Humanos, mecanismos de control al ingreso, procesos disciplinarios)

4. Situación venteros informales.

TEATRO POPULAR CAMILO TORRES RESTREPO


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ATENCIÓN.

HOY 26 DE OCTUBRE, LUEGO DE SER HABILITADA LA ENTRADA A ESTUDIANTES PASADO EL EXAMEN DE ADMISIÓN PARA ASPIRANTES 2011-1. EN PORTERÍAS COMO BARRANQUILLA Y FERROCARRIL SE INSTALARON SENSORES DE LA TARJETA TIP. SEGÚN TESTIGOS SE PONE LA TARJETA EN UN SENSOR DE 10 X 20 CMS Y HA GENERADO REPRESAMIENTO A LAS ENTRADAS DONDE HA SIDO IMPLANTADO.

JIBARIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

Jibarización de la universidad pública en Bogotá, una vía para la militarización y criminalización

Frank Molano Camargo*

http://www.surysur.net/?q=node%2F11875


universidad col.jpg

En las universidades públicas (u.p.) y los colegios de Bogotá, el incremento del consumo de drogas no puede explicarse hoy sólo desde miradas clínicas, policiales o exclusivamente culturalistas. Se requiere, además, caracterizar el fenómeno y establecer sus relaciones con la cadena del narcotráfico, el crecimiento del poder mafioso-paramilitar urbano, y el imperativo gubernamental de criminalizar y securitizar la universidad pública.

Del consumo transgresor a la jibarización de la u.p.
En los años 60, al lado de la masificación universitaria se inicia la irrupción creciente del consumo de drogas entre la población estudiantil, práctica legitimada por las clases medias cultas y corrientes intelectuales, como posturas contraculturales, opuestas a las costumbres conservadoras, que encontraban “nuevas formas de expresión” en anfetaminas, LSD, marihuana, y como protesta contra los valores preestablecidos de la sociedad capitalista o simplemente como vehículo para desprenderse de cánones sociales inmersos en el conservadurismo. Desde entonces, entre los universitarios, el consumo de drogas se relaciona con los discursos de transgresión.

Pero con los años y el desarrollo de la cadena productiva del narcotráfico, el consumo universitario tendió a despolitizarse y mercantilizarse. En la despolitización del consumo operó su masificación, sobre todo el que en los 90 y lo corrido del siglo XXI aparecieron pequeños expendedores, los “jíbaros”, traficantes quizá relativamente independientes de la red jerárquica de esta economía ilícita y liderada por los carteles de la droga. Incluso, algunos jíbaros universitarios podían justificar el negocio y la ampliación del mercado a partir de combinar y reivindicar el consumo como contracultura y retos transgresores.

Claro que esta versión, difundida entre los grupos contraculturales, desconoce que, simultáneamente, una de las tácticas de contrainsurgencia y control social para desbaratar tejidos sociales rebeldes es la introducción de droga. Así fue en los 60 en los guetos urbanos de Estados Unidos con presencia de partidos de izquierda como Los Panteras Negras; también, en los 80 de Colombia, cuando numerosas experiencias de organización popular en ciudades como Bogotá, Cali y Medellín fueron erosionadas por la presencia de una compleja relación entre organismos de seguridad y redes de narcotráfico.

De todos modos, la jibarización de la universidad significó la despolitización de espacios sociales y asimismo la desarticulación de los sujetos ligados a ellos, al desplazar por diversas vías (promoción del individualismo a ultranza, control impositivo del espacio, amenazas a las expresiones universitarias que cuestionaran tales prácticas) los códigos de interpretación de la sociedad, las mentalidades y el sentido con que se apreciaba el rol de la Universidad y los universitarios. Junto a tales procesos de desarticulación social y despolitización, sucumben también las formas más extendidas de apreciación académica y preocupación política que la vida colectiva universitaria tendía a realizar sobre la sociedad. Ello ocurrió ante el silencio y muchas veces los acuerdos y componendas que sectores de poder universitario tuvieron con los jíbaros, vistos como aliados y piezas claves en la dinámica política de la vida universitaria.

Nuevas formas de control urbano paramilitar y desplazamiento de los “jíbaros tradicionales”
En los últimos siete años, junto al crecimiento del consumo ilícito en los campus y el incremento de amenazas gubernamentales, militares y paras de un mayor control y disciplinamiento de las universidades públicas, está el desplazamiento o la subordinación de los antiguos jíbaros semi independientes, por parte de las nuevas estructuras urbanas de las redes paramilitares.

La Secretaría de Gobierno (Respuesta a la Proposición 016 de 2008 presentada por el concejal Jaime Caycedo) sostiene que uno de los objetivos de los grupos paras es consolidar su poder mafioso a partir del control y la subordinación de la economía ilegal e informal de la ciudad, incluyendo el control del tráfico de drogas en barrios y universidades.

Es conocida la estrategia paramilitar de controlar todo el mercado de la droga, desde los capos de cartel y sus subordinados, traquetos, sicarios, soplones, infiltrados, hasta el lugar más bajo de la cadena: los jíbaros. Esta red incluye también a organismos de seguridad del Estado. Normalmente, los jíbaros tienen buenas relaciones con estas instancias estatales, de quienes reciben protección a cambio de información.

Ante los controles internacionales al comercio de la droga, los narcos paras se adaptan para sobrevivir, lo que implica una fuerte lucha por el control territorial y la promoción masiva del consumo de droga en mercados urbanos que fueron de pequeños jíbaros semi independientes. En esta cadena, los jíbaros, que no han podido acceder a la exportación de drogas, se contentaban con organizar la venta al detal en calles, colegios y universidades, pero ahora empiezan a ser subordinados de grupos paramilitares.

Llama la atención lo que en Bogotá ocurre con el mundillo de la droga, a lo cual no es ajena la universidad pública. En julio de 2008, la Policía dio a conocer el ‘hallazgo’, en la denominada zona del Bronx, de una escuela de sicarios dirigida por alias ‘Gancho’ o ‘Rigo’, perteneciente al grupo La Cordillera. Este traficante administraba una red de sicarios con la que ha logrado controlar las principales ‘ollas’ de la ciudad, las redes de jíbaros, la ampliación del mercado y la monopolización de otros renglones de la economía urbana paramilitar.

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El grupo La Cordillera fue la estructura sicarial y mafiosa creada por Carlos Mario Jiménez, ‘Macaco’, en Risaralda; tras sangrienta batalla con pequeñas bandas de jíbaros y traficantes, monopolizó el mercado en Pereira y Dos Quebradas, organizando el censo de ‘ollas’ y jíbaros y estableciendo escuelas de sicarios para vigilar el negocio. La Cordillera y La Escalera tienen relaciones con las Águilas Negras en el Viejo Caldas, y al parecer decidió, como parte de la nueva estrategia para, ampliar operaciones en ciudades como Bogotá.

Esto es tan así que, por ejemplo, en la Universidad Distrital los jíbaros tradicionales hicieron circular un extraño mensaje en 2008. En él denunciaban la llegada de nuevos grupos de expendedores al campus de la Sede Macarena y la pugna territorial, con riesgo para la comunidad universitaria. En la Distrital, docentes y estudiantes se muestran alarmados, pues la batalla entre pequeñas mafias puede tender a la confrontación armada, más cuando los jíbaros (nuevos y viejos) ingresan con armas al campus para defender sus intereses.

El modo como los nuevos jíbaros paras operan en espacios públicos culturales, su intencionalidad de despolitizar para afianzar el mercado de la droga, se ejemplifica con hechos como el acontecido en el Parque del Periodista en Medellín. Allí los jíbaros les declararon la guerra a los integrantes del periódico Universo Centro por sus iniciativas de llevar exposiciones de arte popular, pintura, fotografía, lecturas y libros al Parque. Paro los jíbaros, el interés era convertirlo en ‘olla’ para que los jóvenes paisas fueran simplemente a consumir.

Lo de Medellín no es más que la confrontación entre las estructuras de la ‘oficina’ de Envigado y las del cartel del Norte del Valle, al mando de ‘Don Pedro’ por controlar los cobros por seguridad y vigilancia, y sobre todo del rentable negocio de sustancias alucinógenas, entre las que se destacan la cocaína, cuyo consumo va en aumento y es mucho más rentable que la marihuana y el bazuco.

¿A quién le sirve la jibarización de las u.p. en Bogotá?
La nueva modalidad de jibarización paramilitar es una estrategia multipropósito:

1) Posibilita el monopolio del creciente mercado en los espacios universitarios, camino abierto por supuestos jíbaros al servicio de una supuesta transgresión cultural. Ahora, el escenario cambia y se torna favorable para los traficantes, en la medida del incremento de la oferta educativa pero al tiempo la precarización presupuestal para el sector y el desinterés institucional por densificar ofertas culturales alternativas y formativas, capaces de atraer las nuevas poblaciones.

2) Permite que los grupos paras ejerzan control territorial y vigilancia en la Universidad, considerada por estos grupos como ‘centro de comunismo’, instalando redes de soplones, y tejiendo lealtades a partir del miedo y el cobro de impuestos a los vendedores de cigarrillos, dulces y otras mercaderías.

3) Despolitiza la vida universitaria, y atemoriza o neutraliza el activismo crítico, limitado en su acción por el temor de que los jíbaros cumplan sus amenazas.

Incrementa la estigmatización de la universidad pública al legitimar los discursos de criminalización que el gobierno actual despliega para justificar su presencia militar en las universidades públicas de Bogotá.

En Bogotá y la u.p. en general, todo indica que el régimen quiere, a como dé lugar, controlar y disciplinar la u.p., a cuyo propósito sirve la jibarización por la consiguiente política de securitización. Ésta es la inscripción de temas en la agenda de seguridad como resultado de la incapacidad o la falta de voluntad política para abordarlos en los marcos políticos y jurídicos normales. Se trata de ampliar el concepto y la agenda de seguridad a facetas que deben ser abordadas en el ámbito político, económico, social y ambiental.

El informe de riesgo 048-06 de 2006, de la Defensoría Delegada para evaluar el riesgo de la población civil como secuela del conflicto armado, empieza a registrar las universidades públicas de Bogotá como zonas en riesgo por paramilitares, explicitando el campus de la Nacional, la sede Macarena donde funciona la Facultad de Ciencias y Educación de la Distrital, y la Universidad Pedagógica Nacional en La Porciúncula. Ello exige redefinir conceptos y prácticas de defensa de la u.p., y abrir la discusión sobre el consumo, visto no sólo desde enfoques clínicos o policivos sino además como parte de las estrategias de copamiento y control de la universidad.

*Publicado en la revista colombiana Desde Abajo

25 de octubre de 2010

UNIVERSIDAD PÚNICA

DESOBEDIENCIA ESTUDIANTIL

DESOBEDIENCIA ESTUDIANTIL

“El trabajo es la fuente de toda riqueza, afirman los especialistas en Economía política. Lo es, en efecto, a la par que la naturaleza, proveedora de los materiales que él convierte en riqueza. Pero el trabajo es muchísimo más que eso. Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre.”
F. Engels


Los ESTUDIANTES venteros ambulantes NO ILEGALES (porque ni religión, ni ley alguna dice que ser pobre y querer superarlo, sea pecado o delito), con el apoyo de las organizaciones estudiantiles que suscriben este manifiesto, nos declaramos en DESOBEDIENCIA ESTUDIANTIL, con base en los siguientes argumentos:

- Parafraseando a la Corte Constitucional, el derecho al trabajo cumple como objetivo la JUSTICIA SOCIAL, fin último de todo Estado democrático y social de derecho1, y en su protección y garantía material mas allá de la mera mención formal se juega la DIGNIDAD HUMANA.

- No obstante que, para que fuéramos signatarios del supuesto Pacto Universitario, las directivas de la Universidad ofrecieron proporcionar salidas alternativas a las ventas informales para aquellos que no tenemos otra forma de sostener nuestra estadía en la academia, hasta el momento lo único que se nos ha proporcionado es represión, persecución y amenaza de apertura de procesos disciplinarios, solo por intentar apaciguar las penurias del desempleo. Y previendo que su respuesta a este argumento sean las ya conocidas medidas de Bienestar Universitario, cabe recalcar que estas son restringidas y en el más de los casos insuficientes para saciar nuestras necesidades, que van mucho más allá de un almuerzo por día y unos cuantos pesos cada seis meses.

- Se ha argumentado que ocupamos espacios comunes, con lo cual se desconoce que también hacemos parte del común, que además somos estudiantes y que no solamente utilizamos el espacio para medio solventarnos, sino que también lo usamos para actividades académicas. Inclusive hemos sido groseramente señalados como auspiciadores de la delincuencia, incluyendo en un mismo paquete a los expendedores de droga y venteros informales sin que hasta el momento se haya presentado prueba alguna, desconociendo que no es lo mismo informal a ilegal, con lo que se ha violado cualquier presunción de inocencia y se nos ha estigmatizado poniendo en riesgo inclusive nuestras vidas.

- La Administración de la Universidad arguye que si vendemos dulces, cigarrillos, minutos, tinto y demás, estamos atentando contra su función “misional”, pero cuando esa misma administración vende la investigación a la empresa privada, muchas veces de carácter transnacional, que explota y malpaga a los investigadores, al parecer la función “misional” se está cumpliendo… ¿Será que esa tan aludida “misión” consiste indeclinablemente en imponer los intereses del capitalismo más salvaje en la Universidad?

- Aunque existe una prohibición sobre las ventas informales al interior de la Universidad, la Administración haciendo gala una vez más del trato desigual que maneja en sus relaciones (tal como sucede con las diferencias salariales entre profesores de planta y de cátedra y en los concursos docentes en los que persisten las preferencias, o más coloquialmente: “las roscas”), se les permite trabajar sin persecución a algunos estudiantes que expenden impresiones y minutos principalmente, sin que haya razón para dicha violación al derecho a la igualdad.

Por todo lo anterior, invitamos a todos aquellos que durante mucho tiempo se han servido de nuestro servicio, que conocen la transparencia de nuestro “rebusque” y que creen como nosotros que trabajar no es delito, a que se unan a la desobediencia civil en contra de la persecución, señalamiento y acoso que por parte de los directivos de la Universidad, se ejerce actualmente en contra de los ESTUDIANTES venteros ambulantes NO ILEGALES de la Universidad.

Para que nuestro llamado no se preste a malos entendidos, aclaramos que la desobediencia no implica adelantar acciones violentas o de confrontación, solamente es una actitud de resistencia ante la injusticia, que por nuestra parte se limitará a seguir con nuestro trabajo bajo la convicción de que es una forma legítima de supervivivencia ante la carencia evidente de posibilidades que presenta nuestra sociedad, y por la suya, si decide declarase con nosotros desobedientes, de apoyo a nuestra postura de resistencia.


“La autoridad del gobierno – porque yo gustosamente
obedeceré a aquellos que pueden actuar mejor que yo, y en
muchas cosas hasta a aquellos que ni saben ni pueden
actuar tan bien – es una autoridad impura: porque para ser
estrictamente justa tiene que ser aprobada por el
gobernado.”
H.D. Thoreau

Cordialmente:

ESTUDIANTES VENDEDORES INFORMALES DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Apoyan:
Oficina Estudiantil Facultad de Ingeniería
Oficina Estudiantil Facultad de Ciencias Económicas
Oficina Estudiantil Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
Proyecto de Oficina Estudiantil Facultad de Ciencias Sociales y Humanas
Asociación Colombiana de Estudiantes Universitario (ACEU)
Preuniversitario Popular Paulo Freire
Comité Universitario de Derechos Humanos Gustavo Marulanda
Comité Patriótico Universitario (UdeA)
Colectivo de Estudio y Trabajo
Colectivo Informativo Susurro (Universidad Industrial de Santander)
Corporación Silgará (Universidad Industrial de Santander)
Colectivo de Derechos Humanos “En Construcción”

23 de octubre de 2010

CONTINUAN ATROPELLOS CONTRA ESTUDIANTES UdeA

Continua persecución por parte de los entes administrativos contra los venteros informales, invitamos a toda la comunidad universitaria a manifestarse y rechazar este tipo de atropellos.


RESOLUCIÓN DE DECANATO No. 227

20 de octubre de 2010


Por la cual se inicia una actuación administrativa de oficio

El Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia, en uso de sus atribuciones estatutarias, en especial la contenida en el artículo 53 literal a. del Estatuto General (Acuerdo Superior No. 1 de 1994), y

CONSIDERANDO

1. Que por oficio del 20 de octubre de 2010. La Jefe del Departamento de Vigilancia de la Universidad, doctora MARÍA LEONOR HERRERA SERNA, informó a esta Decanatura, mediante queja formal, sobre la violación de las normas universitarias en la sede de la Oficina Estudiantil de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, ubicada en el segundo piso del bloque 14 de la Ciudad Universitaria.

2. Que la situación irregular consiste, tal como lo destaca la comunicación 2600-1237-10, en que esta sede estudiantil ha sido “usada para guardar mercancía y elementos como mesas y grecas usadas por venteros ambulantes”.

3. Que la norma universitaria presuntamente vulnerada es el Acuerdo Superior No. 206 del 3 de diciembre de 2001, “Por el cual se constituye en falta disciplinaria grave la venta informal y cualquier forma de auxilio a las ventas informales dentro de las instalaciones de la Universidad”. En el artículo 2°, esta norma dispone lo siguiente:

“Artículo 2. Se entenderá como colaboración o auxilio a las ventas informales:

a. La introducción, custodia, almacenamiento y protección de bienes con destino al comercio por parte de vendedores no autorizados, o destinados al desarrollo de tal actividad.

b. La actitud pasiva, por parte de las personas responsables, que permita la utilización de agua, energía eléctrica y teléfonos de la Universidad de Antioquia en dicha actividad.

c. Cualquier otra labor dirigida a patrocinar, proteger o encubrir las ventas informales”.


4. Que las conductas que se describen en la citada comunicación y que se atribuyen a quienes son usuarios, en este caso indeterminados, de la sede Estudiantil de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, son calificadas por la misma norma como graves, lo cual, no sólo puede tener eventuales consecuencias disciplinarias para las personas que hayan incurrido en las mismas, sino también, y ese es el objeto de la presente actuación administrativa, en relación con la destinación y uso del espacio universitario actualmente utilizado como sede estudiantil de esta Facultad.

5. Que la sede estudiantil de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, codificada con el número 14-202, fue cedida en el año 2004 para el uso de los estudiantes de dicha dependencia, con la finalidad de que se constituyera en un espacio académico, democrático, libertario, participativo, crítico y organizado, que fortaleciera el movimiento estudiantil y sirviera de puente de comunicación entre el estudiantado y la administración, para lo cual se determinaron comités que recibieron responsabilidades puntuales en relación con la utilización del mismo.

6. Que la anterior finalidad es incompatible con cualquier uso que se quiera, permita o f acilite dar a ese espacio universitario, que implique la transgresión de normas institucionales, como la que se ha puesto de presente en el apartado 3° de esta resolución.

7. Que, en consecuencia, debe indagarse sobre la existencia efectiva de los hechos que se han puesto de presente en la comunicación suscrita por la Jefe del Departamento de Vigilancia de la Universidad para, como resultado de ello, adoptar las decisiones que correspondan en relación con la destinación de la sede estudiantil de la Facultad, oficina 14- 202.

8. Que de conformidad con el artículo 28 del Código Contencioso Administrativo, aplicable a estos casos por remisión del artículo 61 del Estatuto General de la Universidad de Antioquia “Cuando de la actuación administrativa iniciada de oficio se desprenda que hay particulares que pueden resultar afectados en forma directa, a éstos se les comunicará la existencia de la actuación y el objeto de la misma.
En estas actuaciones se aplicará, en lo pertinente, lo dispuesto en los artículos 14, 34 y 35”.

RESUELVE


ARTÍCULO PRIMERO. Iniciar actuación administrativa oficiosa, con el objeto de establecer si la sede estudiantil de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas ha sido utilizada para guardar mercancía y elementos como mesas y grecas usadas para ventas ambulantes.

ARTÍCULO SEGUNDO. Con la finalidad de dar cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 14 y 15 del Código Contencioso Administrativo, cítese a las personas interesados en la presente actuación o que puedan resultar afectadas por ella, para que puedan hacerse parte en la misma, dar las explicaciones que consideren pertinentes, aportar elementos que contribuyan a aclarar los hechos y, finalmente, para hacer valer sus derechos.

Por considerarlos como los más eficaces, la citación se hará con la fijación del texto de la presente resolución y de la queja que ha dado lugar a ella, en los siguientes medios: Página web de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y en la cartelera de la Decanatura de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. De igual modo, se dejará copia de la Resolución en la Secretaría de la Decanatura para el conocimiento de los interesados.

La fijación permanecerá por un término de cinco (5) días hábiles, al cabo de los cuales la actuación iniciada en virtud de la presente resolución, continuará su trámite de conformidad con los capítulos VIII y X del Código Contencioso Administrativo.

ARTÍCULO TERCERO. Sin perjuicio de las demás pruebas pertinentes que se alleguen oficiosamente o por solicitud de alguno de los interesados, ordénase la práctica de la siguiente prueba: Declaración juramentada de la Jefe de Vigilancia de la Universidad de Antioquia, doctora MARÍA LEONOR HERRERA SERNA, para que informe a este despacho sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar, con sus respectivos soportes, en que se sucedieron los hechos que presumiblemente vulneran las normas universitarias citadas en la presente resolución.

ARTÍCULO CUARTO. Remítase copia de la presente decisión al señor Rector, a los señores Vicerrectores General y Administrativo y a la Directora de Control Interno.


NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

HERNÁN DARÍO VERGARA MESA
Decano
Facultad de Der echo y Ciencias Políticas


20 de octubre de 2010

U. DE A. ¿BORRÓN Y CUENTA NUEVA?

U. de A. ¿borrón y cuenta nueva?

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Ferney Dario Jaramillo G.
ferney.dario@gmail.com

DeLaUrbe Digital


Ocho cámaras de vigilancia, la prohibición de las ventas ambulantes, la limpieza de los muros de la universidad, una nueva portería y dos televisores dañados son los cambios con los que se encontraron los estudiantes la semana pasada después de que la universidad fuera abierta nuevamente luego de 21 días de cierre ocasionados por las protestas que contra la Tarjeta de Identificación Personal (TIP) realizaron los estudiantes el día 15 de septiembre.

El reinicio de clases fue prácticamente normal desde principios de esta semana, sin embargo, hay algunas cosas nuevas en el inmobiliario de la Universidad. Ocho cámaras de última tecnología fueron ubicadas en lugares estratégicos del Alma Mater; una cámara en la entrada del Ferrocarril; cerca al Teatro al Aire Libre (TAL) fue ubicada la segunda; la tercera, en la entrada de Barranquilla; otra fuera de la Universidad cerca a los bloques nueve y catorce; la siguiente en el parqueadero que hay junto a la Facultad de Comunicaciones; una más en el sector oriental de la Cancha de fútbol del estadio; otra en el parqueadero cercano al bloque dieciséis y la ultima, en el techo de la Biblioteca Central, enfocada a la plazoleta Barrientos.
Un segundo cambio que se encontraron los estudiantes en la reapertura de la Universidad tiene que ver con las ventas ambulantes que antes se encontraban en todos los pasillos. Hoy solo hay unos pocos estudiantes vendiendo minutos y algunos productos de mecato. Las mesas donde antes vendían películas y programas piratas, hoy están siendo utilizadas para el estudio o para el compartir de los estudiantes.


Frente a la medida de restricción que prohíbe la venta de diferentes artículos como golosinas o artesanías, un sector de la comunidad estudiantil coincide en afirmar que no está de acuerdo, ya que con lo obtenido de esas ventas algunos estudiantes se sostenían económicamente. Ese es el caso de Rosario Chaverra, estudiante de tercer semestre de química farmacéutica, quien hace parte del programa “El Alma Mater te Comunica”. Ella vende minutos a celular actualmente y les prohibieron enfáticamente vender confites, cigarrillos y cualquier otro artículo, si lo hacen corren el riesgo de ser expulsados del programa.


Sobre las cámaras y la presencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en las porterías, la estudiante afirma que no está de acuerdo, dice que es la peor de las medidas tomadas ya que siente vulnerada su libre expresión. Para ella, con las restricciones alrededor de la TIP es suficiente para controlar el ingreso de personas ajenas a la universidad.


Santiago Ospina es estudiante de primer semestre de Administración de Empresas y afirma que el cambio más notable es el de la disminución de las ventas al interior de la Universidad. Él coincide con la estudiante de Química Farmacéutica en que esta medida es inconveniente porque de esas ventas dependen muchos estudiantes. Ospina no ha visto las cámaras y dice que para él no representan ninguna amenaza ya que “el que nada debe nada teme”.


Por otro lado, la Administración de la Universidad determinó abrir una nueva portería peatonal donde antes estaba la auxiliar del Ferrocarril.
Otra de las novedades son los dos televisores del sistema de televisión de la Universidad que fueron dañados. Diego Sánchez, coordinador del sistema, afirma que no saben qué fue lo que ocurrió, fue un acto de vandalismo, pero no se sabe de quién, si del Esmad o de los estudiantes. “El dieciséis de septiembre nos dijeron que los televisores habían sido dañados”, dice Sánchez.


Finalmente, alguno muros de la Universidad en los que antes había pintadas consignas y grafitis también fueron sometidos a un proceso de limpieza en un gesto que señala que tras el prolongado cierre las directivas de la Universidad quisieron hacer borrón y cuenta nueva. De La Urbe Digital intentó comunicarse con la Vicerrectoría Administrativa para hablar de las diferentes intervenciones pero hasta el momento no ha sido posible concertar una cita.

FORO ¿QUÉ ES ESO DE LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA?

La Asociación de Profesionales de Cátedra-APROCATEDRA, está convocando:

FORO: QUÉ ES ESO DE LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA?
LUGAR: AUDITORIO 10-206
FECHA: JUEVES 21 DE OCTUBRE
HORA: 10-12 DE LA MAÑANA

PONENTES:

  • REPRESENTANTE DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL
  • REPRESENTANTE DE ASOPRUDEA
  • REPRESENTANTE DE APROCÁTEDRA
  • REPRESENTANTE DE FACULTAD DE DERECHO(POR CONFIRMAR)

Organiza e Invita:

ASOCIACIÓN DE PROFESIONALES DE CÁTEDRA-APROCATEDRA

" POR LA DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DIGNIFICACIÓN DE LA PROFESIÓN DOCENTE"